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Sábado 15 de Marzo, 2008

Datos de interés:

2008 Fall in me.

 

Escrito y dirigido por Sergio Sánchez.
Protagonizado por Lolo Martín y Rodrigo Román.
Producido por José Ruíz y Fran Kapilla.
Making of José Ruíz. (grabación y montaje)
Iluminación por José Ruiz.
Montaje, sonido y cámara por Sergio Sánchez.
Agradecimientos: Catalina Baeza y Paco Campos.
Estrenado el 9 de Febrero en la Cafetería-Librería Erwaya.

 

 
 

Sergio Sánchez

...Entonces empiezo a buscar el guión y los story y me doy cuenta que me los había dejado en casa... da igual, no hay tiempo...

 

Sergio Sánchez

...Últimamente no me gusta nada de lo que veo... es más, no me gusta ninguno de mis cortos...

 

 


Review

Fall in me: Agorafobia y drama

 

A comienzos de año, 2008, Sergio termina su cortometraje con el actor Lolo Martín, una historia sobre los miedos internos que sufren los enfermos de agorafobia.

Sergio pasaba de una producción de misterio basada en un relato de Stephen King (Todo es eventual) a esta otra mucho más realista y cruda. Pero... ¿realmente fue así? Fall in me comenzó a gestarse meses antes, entre octubre-noviembre de 2007. Se rodaron dos sesiones, sin embargo, el dios maldito de la tecnología provocó la ruptura de la videocámara de Sergio. Como el cineasta usaba una Jvc de disco duro (la peor de las opciones) al romperse el disco duro (súbitamente y sin ningún tipo de explicación) se perdió todos esos bits que formaban el corto.

La versión nunca vista.

El reparto inicial recaía en Lolo Martin, Paco Campos y Catalina Baeza como principales protagonistas. La historia era semejante aunque tenía algunas partes fantásticas, como las visiones de Lolo de un amigo recién fallecido. El guión primero consistía comenzaba con un accidente de tráfico, una moto tumbada, Lolo y Paco sangrando. Hacían su pequeño papel, José Ruíz y yo (Fran Kapilla) como enfermeros que socorren a los heridos.

Dentro de la casa, Lolo mantenía conversaciones con Paco en forma fantasmal y Catalina animaba a Lolo en una supuesta sala de hospital. Sin embargo, como ya he dicho antes, la cámara dio su último suspiro.

Realización.

Tras la navidad, Sergio (esta vez con mi antigua panasonic de cintas) volvió a comenzar el corto. Pero ya no fue igual. En un ataque de desánimo, telefoneó a Paco y a Catalina diciendo que no asistiesen al rodaje pues el escenario principal venía fallando muchos días, así pues se reunió tan sólo con Lolo, José y Rodrigo. En pocos minutos, sin guión, sin planificación y muchas otras cosas que hacen que el cine sea un arte, Sergio comenzó a rodar el mismo corto con lo que tenía a su alcance.

"Ha terminado siendo un drama cuando pretendía
que fuera un thriller de terror psicológico."

Estas palabras del director, me parece, que aunque en la práctica son acertadas, pues la diferencia de resutado eran apreciables; en realidad no son del todo ciertas. Tanto la idea original como lo acabado, me parecían un drama, uno con tintes psicológicos y el otro menos tormenta mental del personaje. Por eso discrepo de lo de "thriller de terror psicológico". El día del rodaje, Sergio debió hacer un rápido repaso mental a lo que quería y lo que no podía hacer. Eliminó todas las secuencias de la aparición fantasmal, sustituyó a la chica por un compañero de trabajo que telefoneaba a Lolo desde una supuesta oficina y cambió la muerte de su antiguo amigo por la de otra persona que no vamos revelar aquí para no destrozar la trama.

Postproducción.

El resultado no estuvo nada mal; el corto está muy bien montado, tiene sus flashback rápidos e hiperrealistas en el momento adecuado, hay una buena disposición de planos y el ritmo es perfecto. Por supuesto, la actuación de Lolo es una bendición a la vista, el argumento es entretenido y la música entra como un guante a la historia.

Los inconvenientes que yo le veo es que los planos son demasiado estáticos, se hubiese agradecido algún ligero movimiento de cámara siguiendo una persona, una mirada, una mano... La actuación de Rodrigo Román, sin embargo no me resulta tan convincente; dentro de toda la buena voluntad del amigo de Sergio, la buena interpretación de Lolo eclipsa por completo la de Rodrigo, dejando ver algunos de los fallos típicos de los que no se dedican a eso. Y el último fallo fundamental, en mi opinión, es que el corto causa un poco de pena, pero no llega a donde las personas más nos duele; teniendo al personaje perfecto, en las condiciones dramáticas ya presentadas, lo ideal sería haber llegado a un estado en que el espectador soltase una lágrima hacia el final; sin embargo deja un poco indiferente al público, aunque esto se palía un poco con los mensajes estadísticos médicos, que quizá hagan reflexionar a quienes se sientan más unidos a esta enfermedad.

En suma, no me parece que los incovenientes sean tan graves como la buena realización, actuación, iluminación, etc del cortometraje; que se agradece de ver, con un buen sabor de boca en el fin. Es una historia tranquila, para disfrutar de ella y ver cómo se ha conseguido eso en apenas un día de rodaje y un equipo mínimo.

 

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