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Lunes 13 de Octubre, 2008

Mocito Feliz

Tu me tienes que dar esa copia del corto hoy porque sino me da algo esta noche.

Serjismundo

Como ya sabéis me muevo entre la serie b y la z.

Sue Pauw

Este corto ha sido posible gracias a mucho esfuerzo, ingenio y cariño.

Mocito Feliz

Iba a venir la duquesa de Alba pero se ve que estará haciendo otra cosa.

 

Museo del Patrimonio de Málaga
[Estreno de "La venganza mutante y bizarra de Vampira"]

Por fin llegó el lunes 13 de octubre, el gran día para la presentación de La venganza mutante y bizarra de Vampira ante un público masivo, con la oportunidad de poder hacer preguntas y conocer al equipo y protagonistas del mismo.

Gracias a la Diputación de Cultura y al Museo municipal de Málaga, pudimos hacer una proyección divertida y una charla ante unas cuarenta personas entrañables. Hubo risas, aplausos, canciones del Mocito Feliz y buen ambiente.

A las siete de la tarde, la multitud espera en la puerta. Un público comprometido y especial, ya que siendo día de descanso y fiesta nacional, se aventuraron a ir al corto.

Entre los presentes, recuerdo a Santos, Miguel, Jon Rivero, Eloy Muñoz, el grupo de rock RUTA 33, Jorge Estades, Mario Herbón, Mario Cotaro, Fran Bravo, Alex Granja, el hermano de Montecatine, Serjismundo con su camisa a cuadros tan freak y compañía, el Mocito Feliz, Sue Pauw que estaba encantadora y su hermano, y un largo etcétera. Jose y yo, como somos unos chulos, nos pusimos gafas oscuras.

Como contratiempo del día, hay que decir que el reproductor de dvd no cogía bien el disco, así que reprodujimos el corto desde un ordenador portatil, con la mala suerte que la canción de Ruta 33 no se oía a la perfección, ya que fallaba el canal de dolby stereo. Sin embargo, salvo ese detalle, todo salió perfecto. Sergio Sánchez grabó unos minutos de video, como el que podéis ver aquí;

y la televisión (Ptv) también grabó algo para posteriormente emitirlo en una entrevista que se haría al día siguiente. Hay que decir que mientras salía el corto, la gente reía en los momentos clave y se notaba que se lo pasaban bien, el Mocito, murmuraba por lo bajo: "Ay, que no voy a salir".

Luego, tras la proyección, fuímos a tomarnos algo por el centro, el casco antiguo. El Mocito Feliz, que llevaba su maleta (la cual se rompieron las ruedas e iba arrastrando) nos siguió hasta el parking. Allí, tras una maniobra digna de los comandos, llegamos al PinPil, donde cerveceamos la noche.

Fran Kapilla