Un
día vi un viejo VHS tirado en un aula de imagen del ciclo superior; lo
conecté y comprobé que funcionaba. Se produjo una simbiosis entre
ese cacharro de otra época y yo; así que me dije "mañana
grabo el spot que merece este bicho".
Al
día siguiente, Jose se había traído las dos cintas más
antiguas que tenía. "El Super poli" de Bud Spencer y "La
historia interminable", clásico para todos los niños de los
ochenta. Yo llevé mi videocámara para darle un toque más
cinematográfico por el hecho de los 25p; las cámaras del instituto
son de estudio.
Habíamos
hecho una planificación ultra-rápida de los planos necesarios,
del movimiento con la dolly, y de la iluminación pertinente, a base de
contraluces muy marcados con algunos rellenos azulados. Para las tomas de la
chica (Blanca) se usaron butanitos de 500w y para los planos del vhs
en sí se usó luz contínua de flashes fotográficos.
Las
tomas de Blanca se hicieron en el plató y las del vhs se grabaron en
el estudio del aula del piso superior.
Jose
Ruiz me ayudó con el atrezzo, los movimientos y la luz; y Nacho Vera
tambien ayudó recortando la luz para evitar que se viesen los fondos
y con el cableado.
El
spot solo es un experimento hecho en horas de clase; en un día que ya
teníamos todos los trabajos obligatorios realizados. Se nos cedió
el plató sólo por dos horas, encima tardamos casi una en colocar
las luces. De siete a ocho grabamos y luego recogimos todo para irnos a la otra
clase y continuar con los planos con el vídeo en sí.
El
nombre "Metz Elektronen" se me ocurrió meses antes durante
la preproducción de "Aléjese
del área" para la vieja televisión que aparece en el
cortometraje y para la que Sergio Martín fabricó una chapa logotipada.
Conclusiones.
En
mi idea inicial, la chica llevaba un casco de moto, así cuando se aproximase
al vídeo se iría viendo el reflejo del vhs en el casco. Sin embargo,
nuestro amigo Ñoño se quedó ese día en su casa arráscándose
los *** (bueno, en verdad se quedó estudiando mucho) y nos vimos sin
el casco, y además, estaba lloviendo y nadie había ido al instituto
en moto. Bueno, no pasa nada.
Pese
a ese contratiempo, y pese a ser un sencillo experimento con leve planificación,
me gustó el resultado. Ya había saldado mi cuenta con ese viejo
VHS polvoriento (que en realidad era Sanyo). Creo que voy a grabar el spot en
una cinta y a dejar la cinta dentro del vídeo, así en el futuro,
quien le de por comprobar si eso funciona, verá los 35 segundos de gloria
del aparato.
Este
pequeño spot nos ha servido para experimentar la luz del próximo
corto, divertirnos y claro, tener un producto más de muestra.