ESTIMADO UMBERTO ECO

(Fran Kapilla)

Era tarde, sobre la una de la noche. Yo estaba al teléfono hablando con un amigo sobre modificaciones de un texto que íbamos a grabar. Miré la tablet que tenía frente a mí, en un diario online: política, más política, pactos y otras felonías semejantes. Entonces vi la noticia que me impactó: "Muere Umberto Eco a los 84 años de edad". Sí, de verdad me impactó porque hay una cosa que Umberto Eco me enseñó a la hora de hacer mi cine y que paso a explicaros.

“El narrador no debe facilitar interpretaciones de su obra, si no, ¿para qué habría escrito una novela, que es una máquina de generar interpretaciones?”. (Umberto Eco)

Yo no soy su máximo fan, ni siquiera creo estar en el grupo inmenso de sus fans, porque sus seguidores por lo menos han leído todos sus libros y yo parte de ellos. De hecho, escribiendo esto me pregunto si yo soy quien para decir algo sobre este italiano humanista tan famoso; tal vez mis palabras sean gotas en el mar de artículos de prensa que se están haciendo sobre Umberto ahora mismo. Tampoco suelo escribir palabras cuando alguien fallece, hace poco nos han dejado otra serie de personas a las que admiraba, como Audrey Hepburn, Michel Galabru, Ettore Scola... Me gusta recordarlos como lo que eran en mi intimidad, pero no suelo lanzar fotos suyas, ni velas ni plegarias. Sin embargo, ¿por qué escribo esto? ¿por qué me centro en escribir sobre Umberto Eco? Hace muchos años que lo tenía pendiente, escribir algo en mi página web sobre mi relación lectora con este gran escritor; siempre ocurre lo mismo, pasa el tiempo y hay mil cosas por hacer; además, como dije no soy su mayor fan pero sí que soy un gran admirador. Me lo tenía apuntado en la agenda desde hace mucho y creo que ahora que ha fallecido es el único momento que puedo encontrar para expresar un dolor, una pérdida y también para mostrar las alegrías que originó. Su lectura me ha proporcionado cosas positivas y el mero hecho de recordarla es acordarme de otros momentos de mi vida.

Umberto Eco es ¿un sabio? ¿un eminente literato? ¿un poeta filósofo del pensamiento? No se muy bien como definirlo. Un tipo muy inteligente, estudioso, con una lengua mordaz y rebuscada que es capaz de escribir de una forma adulta, partiendo en que el espectador tiene unos conocimientos. La literatura de Eco no “parte de cero” como lo suele hacer la mayoría de novelas; no se abre a un abanico de lectores que puedan tener muchos o pocos conocimientos de historia, de la vida, de política, de medicina, etc. No. Él parte desde un lector inquieto que ya conoce bastante sobre eso mismo: la vida, la historia, la política, la medicina, la investigación, incluso las lenguas y sobretodo filosofía. En cualquier reunión donde sale el tema de Umberto Eco, siempre hay más de uno que dice “Eso no es literatura fácil...” o similar. Y eso me gusta porque Umberto, partiendo desde un nivel llega a profundizar lo que otros autores necesitarían una saga de libros y más libros para explicar el mundo que rodea a sus personajes. También hace que me sienta con la obligación de analizar qué está diciendo en sus páginas. Como os decía, hay algo que me enseñó Umberto Eco a la hora de hacer mi cine, ¿qué será? Nos vamos aproximando a la respuesta...

Y decía fray Guillermo: "Los libros no se han hecho para que creamos lo que dicen, sino para que los analicemos."

Tenía yo 19 años cuando me regalaron una edición muy básica de “El nombre de la rosa”. Intenté leer la novela pero después de un capítulo la dejaba abandonada. Cuando tenía 21 años me encontraba estudiando historia en la Universidad de Alicante. Entonces me dio por comprarme otra versión mejorada, con anotaciones, explicaciones, etc. Es una edición excelente. Comencé a leerla poco a poco, sin prisa. Disfrutando. La película de Jean Jacques Annoud ya la había visto varias veces, con lo cual ya sabía la trama de la historia, no había prisa por llegar al final. Y por otro lado, me estaba empezando a gustar mucho las asignaturas de historia medieval, arqueología medieval, etc. Todo lo que giraba entorno a la Edad Media (supongo que ayudado por Umberto Eco) cada vez me interesaba más; aunque no significa que descuidase el resto de asignaturas, de hecho mis tres trabajos más destacados fueron sobre el imperio romano de Augusto, sobre la invasión vikinga en España y sobre la búsqueda del doctor Livingstone; puede decirse que me quedé con las ganas de iniciar una investigación sobre lo que era la Baja Edad Media tal como la conocemos en Europa y tal como se ve reflejada en “El nombre de la rosa”. Bueno, algún día supongo que lo volcaré en el cine.

Recuerdo llevar “El nombre de la rosa” en la mochila, y leerlo en cada descanso, en el autobús, en las esperas a los amigos sentado en escalones. En clase de historia medieval aprovechaba para preguntar al profesor sobre expresiones encontradas en libro. Ambientada en el turbulento ambiente religioso del siglo xiv, la novela narra la investigación que realizan fray Guillermo de Baskerville y su pupilo Adso de Melk alrededor de una misteriosa serie de crímenes que suceden en una abadía del norte italiano. Umberto no deja cabos sueltos en su ambientación; el lector puede pasearse casi por la abadía de un modo que quizá se asemejase a la realidad, no inventa imposibles en los detalles ni tampoco los obvia (cosa que si que hacen muchas otras novelas “históricas”). En la abadía de Umberto Eco, lo que aparece existió y los detalles nos muestran: horarios, comportamientos, sentimientos, arte, filosfía, etc. Me quedó clara una cosa: este escritor se había documentado muchísimo. Aquel libro no se trataba únicamente de una historia bonita, unos personajes bien construidos, un mensaje final, no era eso solamente, no. Trama, personajes y estructura eran el esqueleto de un universo de datos, detalles y sensaciones que Umberto recrea hasta un límite que no todo el mundo está dispuesto a leerse. Eso es precisamente lo que me enseñó Umberto:

Este libro me ayudó en mi visión de hacer cine por un motivo muy sencillo: a un guión acabado (aunque parece acabado) hay que añadirle los detalles que han de ser constrastados, precisos, perfectos, interesantes. No basta solamente con levantar el edificio, ahora hay que adornarlo con unos balcones tan impresionantes que el que lo mira primero admire los balcones y luego al pasar al edificio admire su conjunto. Los que me conocen bien saben que alguna vez les he puesto de ejemplo a Umberto Eco en cuanto a construir una historia (que además se ha llevado al cine en su primer libro). Los detalles, el acabado, la finura de los pasajes escritos, que en mi cine pueden ser lejanos detalles casi borrosos, carteles que indican hechos históricos, libros en estanterías, programas de televisión que en su lejanía nos muestran algo más, pantallas con datos en ruso que añaden una información matemáticamente exacta calculada por un grupo astronómico, una ópera cuyos pasajes musicales donde se ven a los músicos y el director coincide nota por nota e intensidad justo con la parte que oye... son detalles que están ahí, que existen para las personas que van a saber apreciarlos.

“Los libros son esa clase de instrumentos que, una vez inventados, no pudieron ser mejorados, simplemente porque son buenos. Como el martillo, el cuchillo, la cuchara o la tijera”. (Umberto Eco)

 

Cuando estaba empezando a estudiar cine (un año antes de irme a Málaga),un amigo me regaló “La isla del día de antes”. Fue el segundo (y último) libro que leí de Eco. Otra vez, fue mi compañero de mochila, esta vez compartiendo sitio con apuntes de cine y otra vez el autor me metía en una realidad palpable a través de las líneas de su novela. Ese barco fantasmal que meciéndose a merced del viento entrañaba un misterio que va desde lo mundano hasta lo psicológico. Ahí acabó (hasta el día de hoy) mi acercamiento a su literatura; me compré “Baudolino” que lo tengo aún sin leer desde hace mucho tiempo; porque tiempo es precisamente lo que hace falta para enfrentarse a un libro de este autor.

Estimado Umberto Eco... Puedo decir que me has aportado dos grandes cosas positivas: un disfrute como lector y también mayor perseverancia en mis escrituras de guiones. Es una de mis influencias más notables, y por eso hoy, que nos ha dejado ya lo hecho de menos. Me había acostumbrado a ese Umberto Eco que vivía en Milán, a los ensayos que iba publicando, a sus entrevistas en algunos medios. Y en mi mente lectora y cineasta era imposible no pensar que algún día podría relacionarme con algún futuro trabajo suyo, aunque fuese indirectamente o de asistir a alguna convención suya o la de simplemente buscar una foto con él. Umberto seguirá vivo a través de sus escritos.

Hoy, he llegado a oir en la radio “que es el -Leonardo Da Vinci- de la literatura contemporánea”, entre los máximos elogios. ¡Quién sabe! Leonardo Da Vinci hubo uno sólamente, pero personas a las que lo asemejan ha habido miles. Eco es Eco. Sólo puedo adivinar una cosa, pasarán décadas e incluso siglos; cuando muchos de los libros (y las ideas) que hoy destacan en ventas hayan desaparecido de la memoria; aún en ese tiempo tan lejano todavía se leerá a Umberto Eco porque su producción es magnífica y única en el mundo.

¡Estimado Umberto Eco! aún me siento afortunado de tener mucho que leer de tí, cinco de tus siete novelas ni más ni menos.

Fran Kapilla. 20 Febrero 2016

"El amor es más sabio que la sabiduría". (Umberto Eco)

 



Novelas


El nombre de la rosa (Il nome della rosa, 1980)

El péndulo de Foucault (Il pendolo di Foucault, 1988)

La isla del día de antes (L'isola del giorno prima, 1994)

Baudolino (Baudolino, 2000)

La misteriosa llama de la Reina Loana (La misteriosa fiamma della regina Loana, 2004)

El cementerio de Praga (Il cimitero di Praga, 2010)

Número cero (Numero zero, 2015)


Ensayos

Escribió principalmente en las áreas de semiótica, lingüística, estética y moralidad.

El problema estético en Tomás de Aquino, 1956

Arte y belleza en la estética medieval, 1959

Opera aperta, 1962

Diario mínimo, 1963

Apocalittici e integrati, 1964 — Apocalípticos e integrados, estudio sobre la cultura popular y los medios de comunicación; Lumen, Barcelona, 1965

Las poéticas de Joyce, 1965

Apuntes para una semiología de las comunicaciones visuales (1967), incluido en La estructura ausente

La definición del arte, 1968

La estructura ausente, análisis de semiótica en edificaciones orientado al diseño arquitectónico; 1968

Socialismo y consolación, Tusquets, Barcelona, 1970

Las formas del contenido, 1971

Il segno, 1973

Las costumbres de casa (1973), incluido en La estrategia de la ilusión

El beato de Liébana, 1973

El espanto hecho muro, 1974

Sociología contra psicoanálisis, Martínez Roca, Madrid, 1974

Trattato di semiotica generale, 1975 — Tratado de semiótica general, Lumen, Barcelona, 1977 (Quinta edición: 2000)

Introducción al estructuralismo, Alianza, Madrid, 1976

El superhombre de masas, 1976

Desde la periferia del imperio (1977) Incluido en La estrategia de la ilusión.
Cómo se hace una tesis, técnicas y procedimientos de investigación, estudio y escritura, 1977

A semiotic Landscape. Panorama sémiotique. Proceedings of the Ist Congress of the International Association for Semiotic Studies, Den Haag, Paris, New York.

Lector in fabula. La cooperazione interpretativa nei testi narrativi, 1979 — Lector in fabula. La cooperación interpretativa en el texto narrativo, trd.: Ricardo Pochtar; Lumen, Barcelona, 1981

Función y signo: la semiótica de la arquitectura, 1980

De Bibliotheca, 1981

Siete años de deseo (1983), incluido en La estrategia de la ilusión

Semiótica y filosofía del lenguaje, 1984

De los espejos y otros ensayos, 1985

Ensayos sobre 'El nombre de la rosa, Lumen, Barcelona, 1987

El signo de los tres, Lumen, Barcelona, 1989

El extraño caso de la Hanau 1609, 1990

Los límites de la interpretación, 1990

Il secondo diario minimo, 1992 — Segundo diario mínimo, recopilación de escritos breves; Lumen, Barcelona

La búsqueda de la lengua perfecta, 1993

Seis paseos por los bosques narrativos, 1994

¿En qué creen los que no creen?, diálogo epistolar sobre la ética con el cardenal Carlo Maria Martini, 1996

Interpretación y sobreinterpretación, CUP, 1997

Kant y el ornitorrinco, 1997

Cinco escritos morales, 1997

La estrategia de la ilusión, Lumen, Barcelona, 1999

La bustina de Minerva, 2000

Apostillas a 'El nombre de la rosa' y traducción de los textos latinos, Círculo de Lectores, Barcelona, 2000

El redescubrimiento de América, Península, Barcelona, 2002

Sobre literatura, Nuevas Ediciones de Bolsillo, Barcelona, 2005

La historia de la belleza, Lumen, Barcelona, 2005 ISBN 84-264-1468-0

La historia de la fealdad, Lumen, Barcelona, 2007

A passo di gambero. Guerre calde e populismo mediático, 2006 — A paso de cangrejo: artículos, reflexiones y decepciones, 2000-2006, Debate, 2007 ISBN 978-84-8306-698-0

Dire quasi la stessa cosa — Decir casi lo mismo. Experiencias de traducción, trd.: Helena Lozano Miralles; Lumen, Barcelona, 2008 ISBN 978-970-810-337-4

El vértigo de las listas, Lumen, Barcelona, 2009

Cultura y semiótica, Círculo de Bellas Artes, Madrid, 2009

La nueva Edad Media, Alianza, Madrid, 2010

Nadie acabará con los libros, con Jean Claude Carrière; Lumen, Barcelona, 2010

Confesiones de un joven novelista, Lumen, Barcelona, 2011

Construir al enemigo, selección de ensayos; Lumen, Barcelona, 2013

Historia de las tierras y los lugares legendarios; Lumen, Barcelona, 2013

 
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